jueves, 15 de abril de 2010

Rompiendo el silencio


Sin título

Estoy seco de palabras, escaso de imaginación, falto de vocación por intentar una crónica sobre lo cotidiano. Miro la vida con la sorpresa de un niño que por primera vez, subido en un sillón, se asoma a la ventana y no entiende lo que observa. Ante la sobreinformación de los medios y el contenido de las primeras planas, busco nuevos temas y mejores motivos en el mundo que me alejen de este sentimiento de derrota de la sociedad frente a la cruel deshumanización. Pocas cosas dan consuelo estos días. Y una de ellas eres tú. Que para mi sorpresa y tristeza he notado que también te acuestas preocupada por los partes de guerra en que se han convertido los noticiarios y te levantas a la mañana siguiente con la incertidumbre de poder alcanzar el final del día, ante el campo de batalla en que se han convertido las calles de nuestra ciudad. Por eso es que te abrazo tanto. Por eso es que busco con frenética ansiedad tus manos. Por eso es que no quiero que escapes de la protección de nuestra habitación. ¡Ven!. ¡Sigámonos amando! No despiertes del sueño de los besos. Que si el mundo se va al carajo, ¡que se vaya! Hagamos de estos íntimos momentos, el último refugio para la paz.

lunes, 22 de marzo de 2010

Paradoja nocturna



¡Vaya! Un cielo claro y estrellado y yo, como siempre, estrellándome contra la vida

sábado, 20 de marzo de 2010

Intento de palabras*


Este es el intento número 56.


Este es un nuevo comienzo para las letras, la emoción y la imaginación.


Borrón y cuenta nueva.


Este es el intento número 57...



* y que digan más mis manos, que este intento de palabras,


INTENTO


Mexicanto

La vida y las alarmas

Me alarmo cuando noto que te alarmas, en el momento justo en que suena alguna de las tanta alertas que traigo conmigo para intentar colocar cierto orden y control a la vida. ¡RRRRIIIINNNNGGGG! La voz del despertador que anuncia un día al cual debo enfrentar tu enojo, tu ausencia y tu frialdad, y eso, para no variar, me alarma.

martes, 16 de marzo de 2010

Reciclaje


De la nada, el espejo de la realidad le rebotó el optimismo de la tarde en la pared del basurero de lo sentimental. Sin darse cuenta cómo, le robaron la última sonrisa y ahora, tiene que sumirse en los desechos, a ver qué sentimiento puede reciclar para seguir sonriendo.

Tartamudeando


Todo, todo, todo, pero todo lo que no se dice o hace por o para ti, no tiene sentido. Nada, nada, pero nada de lo que me pudieran ofrecer como paliativo para esta ansiedad, me resulta suficiente. Así, así, pero así, se hace urgente que busque de nuevo las palabras. Antes, antes, pero antes de que se me olvide que algún día supe comunicarme con el mundo.

domingo, 7 de marzo de 2010

Pinta para una barda cualquiera






El silencio mata a las palabras, no los sentimientos
Foto: Acción Poética